Nadie puede negar que las nuevas tecnologías son herramientas útiles, además de un entretenimiento para niños y adultos. Pero su uso excesivo puede conducir a problemas de salud graves (patologías cervicales, estrés visual, insomnio, sordera…) que podemos prevenir con unas reglas. Adicción
A los videojuegos: El uso desmedido de videojuegos puede intensificar el riesgo de que niños y adolescentes se enfrenten al aislamiento social, adquiriendo una adicción a las pantallas. Algunos de los síntomas de alerta son: dificultad para conciliar el sueño por la sobreactivación del cerebro, y el síndrome de abstinencia, que está ligado a la ansiedad, la irritabilidad y la ira. Los más pequeños llegan incluso a confundir el mundo virtual con el real, su vida social disminuye porque ya no quieren ir al parque o, en los más grandes, salir con amigos puede resultar aburrido e intensificar la ansiedad.
Cómo evitarlo: niños y adolescentes no deben usar videojuegos más de dos horas seguidas al día.